DOS GORRIONES
Una vez dos gorriones se pararon en las ramas de una zarza que crecía al lado
de un campo de trigo maduro.
El gorrión mayor era el padre y enseñaba a volar al gorrioncito más chico, que
era su hijo.
De paso, le mostraba los lugares donde hallaría
mejores granos y semillas para comer.
-¿Ves? -le decía-. Eso son espigas. Cada una tiene un montón de granos de trigo
y, cuando son maduros, como ahora, espigamos alguno al vuelo.
-¡Ay, ay, ay, padre! Mira aquel hombre en medio
del campo, con los brazos extendidos... Nos habrá visto... Querrá matarnos...
-¿Qué? ¿Aquello tan desharrapado? Es un monigote para asustarnos. Lo llaman un
espantapájaros. Pero a mí no me espanta.
Vas a ver. Sígueme.
Y de un vuelo se plantó, decidido, sobre el sombrero del espantapájaros.
A. Garriga
PRUEBA DE
COMPRENSIÓN
En la prueba de
comprensión rodea con un círculo una de las tres letras: a, b, c.
¿Qué le enseña el
padre al hijo?
a) A cantar.
b) A volar.
c) Un
espantapájaros.
¿De qué están
formadas las espigas?
a) De un montón
de granos de cebada.
b) De un montón
de granos de maíz.
c) De un montón
de granos de trigo.
¿Qué es lo que
piensa el hijo sobre aquel hombre?
a) Que los
matará.
b) Que se los
comerá.
c) Que los
atrapará.
Al final, ¿qué es
ese hombre?
a) Una momia.
b) Un
espantapájaros.
c) No hay
nadie.
¿Hacia dónde
vuela el padre?
a) Hacia el nido.
b) Hacia su hijo.
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